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lunes, 10 de mayo de 2010

My Mourne, un crack español en el Arco del Triunfo (1972)

En la primavera de 1972, José Antonio Borrego se las vio y las deseó no ya para ganar una carrera, que suele ser lo habitual, sino para no ganarla. Aquella prueba era el Premio Villapadierna, Derby español, que a duras penas se llevó Carudel sobre NARRALY frente a un MY MOURNE que vio como su jockey le retenía durante toda la recta respetando los galones establecidos por su cuadra. Aquello impidió no solo que el 'crack' de la Rosales tuviera un palmarés aún más glorioso, sino que, por primera vez en la historia del turf español, y quien sabe cuando volverá a darse el caso, un caballo ganador del Derby español se codeara en Longchamp con sus homónimos del inglés –ROBERTO–, irlandés –STEEL PULSE– y francés –HARD TO BEAT– en el Arco del Triunfo.

Lo curioso es que las dudas que hicieron que MY MOURNE corriera aquella carrera con los segundos colores de su potentísima cuadra se disiparon en cuanto finalizó. Carudel le montó unas semanas después en el Gran Premio de Madrid, que ganó casi en un cánter, y cuando en el verano donostiarra se impuso en Lasarte sobre un foráneo de cierto nivel, MUSIC MAN, la opinión pública demandó su inmediato embarque hacia París. Curiosamente, NARRALY, preferido poco antes por Blasco y Fulgencio de Diego, fue el encargado de defender los colores Rosales –celeste y amarillo en Francia, por cierto– en el mucho más modesto Gran Premio de Biarritz. Porque, al contrario de lo que sucedió con TODO AZUL apenas unos años antes, Blasco decidió que MY MOURNE iría al Arco directamente, sin escalas…


¿Era tan bueno MY MOURNE? Lo cierto es que, aunque evidentemente era un excelente caballo para el nivel de nuestro turf, la valoración de sus responsables de cara a su extrapolación al europeo resulta, a posteriori, un tanto aventurada; la campaña de primavera había sido un paseo militar para los colores de Blasco. MY MOURNE, NARRALY, el viejo OLD AND WISE –bien contrastado en el exterior–  y actores secundarios como KOSHKERO, SILLY BILLY o un PERMOR que aún no había dado toda su medida, le habían permitido dominar en las grandes pruebas, quizás con el bravo KOKU de Agulló –uno de esos 'caballos de hierro' con los que tanto se encariña el aficionado– como mayor oposición… En la Copa de Oro de San Sebastián, MUSIC MAN, un caballo del prestigioso preparador Mathet conducido por el aprendiz Bouland, parecía una buena piedra de toque para MY MOURNE, aunque con matices; ganador de cuatro carreras en el país vecino a tres y cuatro años en distancias de aliento, MUSIC MAN era un caballo más que útil, pero que solo rozaba un lugar entre los cien primeros en los hándicaps generales franceses.

En la Copa de Oro, MUSIC MAN, con problemas en el recorrido, no llegó a inquietar a MY MOURNE –con Borrego en la silla, ya que por problemas de peso no llegaba a montar a KOSHKERO, por quien se decantó Claudio, que en un acto de compañerismo le cedió los primeros colores a su compañero– y nuestro campeón se llevó los elogios de Bouland y Mathet. Claro, que nadie les contó que al hijo de MOURNE y CHANTER pensaban llevarle directamente al Arco… En sus primeras declaraciones tras acabar la carrera, Antonio Blasco declaraba para la revista Gran Premio que "Es la mayor satisfacción que me ha proporcionado el hipódromo. Lo hemos matriculado en varias carreras en Francia, incluso en el Arco del Triunfo. Confiamos en que este jalón nos sirva de acicate para que en un futuro muy próximo nuestros colores puedan pasearse en triunfo por los mejores hipódromos europeos".

Días después, era Carudel era quien finalmente confirmaba la aventura parisina de MY MOURNE, en las páginas de la revista especializada El Jockey: "El potro correrá el 8 de octubre el Arco, le llevaremos Borrego o yo. Para mi sería una de las grandes ilusiones de mi vida profesional. Ir allí con un caballo español nos coloca, de entrada, fuera del cuadro de favoritos, pero hay que comprender que el compromiso es muy serio. Me parece que no habrá carreras preparatorias, MY MOURNE debutará en Francia directamente en el Arco. Yo estoy seguro de que el caballo de Blasco podría ganar algún buen premio y estaría entre los mejores, pero el Arco del Triunfo es muy difícil, incluso para los fuera de serie".

Vídeo: ROBERTO, ganando el Derby de Epsom de 1972. 



Y aquel año no faltaban fuera de serie; los sucesivos forfait fueron reduciendo la lista de 104 a 53 inscritos, posteriormente a 34 y finalmente a 19; entre ellos, el vencedor del Derby de Epsom ROBERTO y BOUCHER, ambos presentados por Vicent O'Brien, que hacía cruzar el charco para montarlos nada menos que a Braulio Baeza y Laffit Pincay, el ganador del Jockey Club, HARD TO BEAT, dos representantes de los colores el Barón de Redé, PLEBEN y RESCOUSSE, la vencedora del Vermeille, SAN SAN y excelentes caballos entrenados en Francia como HOMERIC y SHARAPOUR… Lo curioso es que sobre el caballo 'español' –nacido en Irlanda, en realidad, aunque Blasco lo consideraba como propio ya que lo había criado en la Venta de la Rubia desde que tenía apenas cinco meses– había tal desconocimiento que, hasta muy avanzado el proceso de matrículas, figuraba como un cuatro años y se contabilizaba que correría con 60 kilos a cuestas, lo que se corrigió justo antes de dar los partants…


MY MOURNE fue enviado a finales de septiembre a Chantilly, a las cuadras de John Cunnington Jr., preparador de los caballos de Blasco en Francia donde el preparador de la Rosales, Fulgencio de Diego, fue a visitarle y comprobar como evolucionaba de cara a la prueba cumbre. José Antonio Borrego había sido designado finalmente como su jockey –aunque era el segundo jinete de la cuadra, le conocía bien y se compenetraba perfectamente con el caballo– y se había quedado con el 'crack' en París para entrenarle. De Diego era brevemente entrevistado para las páginas del diario Marca a su regreso:

"– MY MOURNE ha galopado satisfactoriamente, pero me niego a dar un pronóstico con vistas al Arco del Triunfo. Sólo puedo decirte una cosa: confiamos que el potro pueda hacer una buena carrera.
– ¿Qué han dicho los franceses al ver al hijo de MOURNE?
– Se encuentra en la preparación de Cunnington, y en sus entrenamientos ha causado muy buena impresión.
– En quién confían los franceses?
– El pronóstico se encuentra muy repartido entre PLEBEN, que al parecer es una máquina de galopar, y HARD TO BEAT. Parece ser que los representantes de la generación clásica cuentan, en lo que al vaticinio respecta, con más partidarios que los caballos de edad.
– ¿Volverá MY MOURNE a España?
– Don Antonio piensa traerlo a Madrid después de la carrera que le ha llevado hasta París".

Se anunciaba que el domingo 8, el mismo día que en La Zarzuela se celebraría un Villamejor con otro Rosales, NARRALY como gran favorito, se instalarían televisores en el hipódromo para ver la carrera francesa, que sería televisada en directo por RTVE. La 'carrera de los cracks' se convirtió, por unos días, en tea de conversación para muchos no aficionados, que ni siquiera sabían que teníamos un campeón como para competir en ella, y, por que no, ganarla… Al fin y al cabo, se comentaba que HARD TO BEAT, un caballazo que había hecho honor a su nombre, había sido comprado en Irlanda por una suma inferior a la que costó MY MOURNE, unos 13.000 francos, y meses antes lo había comprado el magnate japonés Kashiyama en ¡cinco millones! ¿Y si el ojo clínico de Blasco le había hecho llevarse un supercampeón, del que aún no conocíamos sus límites?

En cualquier caso, los bookmakers franceses no confiaban en que fuera así; la cotización de MY MOURNE se elevaba hasta el 100 a 1, sólo igualada por el modesto –para aquellos lares, claro–  CARD KING y muy por encima del otro participante 'exótico', el nipón MEJIRO MUSAHI, que se pagaba 60 a 1; HARD TO BEAT, PLEBEN, ROBERTO y PARNELL eran los más jugados y por SAN SAN se pagaba 25 a 1… Y la yegua de la Condesa de Bathany –a la que años después adquiriría, en su subasta de reducción de efectivos, varios de sus primeros caballos Ramón Mendoza–  montada por Freddy Head y entrenada –más 'conexión Mendoza'– por Ángel Penna Sr., se llevaría el triunfo ante Yves Saint Martin y RESCOUSSE. Primera victoria de una hembra en el Arco –gemela de yeguas, en este caso– desde 1953 (LA SORELLINA).

Los que siguieron el Arco en los monitores de La Zarzuela no tuvieron muchas oportunidades de ver a MY MOURNE en carrera, pero si pelear con honra; los colores azul celeste y amarillo de Blasco en Francia pasaron desapercibidos. Fulgencio de Diego resumía la carrera: "Ha hecho una  gran carrera. Al darse la salida tomó el mando, pero fue rápidamente absorbido por ROBERTO, que marcó un tren suicida. Cuando se habían cubierto 200 metros nuestro caballo iba último, pero luego en la última curva, después de lograr un gran avance, volvió a situarse a la altura de los conductores, para más tarde ceder. Los caballos que corren el Arco del Triunfo son unos auténticos monstruos, pero puedo decir que el nuestro no hizo el ridículo. Lo que más me llamó la atención fue la fabulosa velocidad que ROBERTO imprimió a la primera parte del recorrido. Caballos de gran categoría, como HARD TO BEAT, fracasaron ruidosamente. El ganador del Jockey Club solo pudo obtener el octavo puesto. PLEBEN, ganador del Gran Premio de París, estuvo también en el grupo de los de atrás. MY MOURNE regresará hoy mismo a Madrid. La crítica francesa fue mucho más escueta, y creemos que injusta: "El caballo español no pudo jamás seguir al pelotón". Darley A. por su parte remataba en su editorial de El Jockey con un más que realista "No nos desanimemos, pero entre un crack en España y los monstruos equinos que corren un Arco del Triunfo aún hay muchos cuerpos".


Unos días de reflexión templaron los juicios. Fulgencio De Diego declaró para El Jockey que "MY MOURNE no decepcionó en París, hizo quinientos metros extraordinarios. Si Borrego no le pide el esfuerzo tan pronto, habría terminado en un sexto o séptimo puesto" (Pobre José Antonio… Por un vez que no se guardó el caballo hasta al ultimísimo extremo, con aquellos finales de infarto que se llegaron a calificar de 'el sistema Borrego"). Y Sutor escribía en las páginas de la misma revista especializada lo siguiente:

Divagaciones en torno al Arc, por Sutor (El Jockey, octubre de 1972)

"Pocas veces se habrá despertado en la afición española hípica una expectación como la producida por el audaz intento de hacer disputar a MY MOURNE la prueba de más cotización del mundo entero: el Arco del Triunfo.
Hasta ahora no han sido muchas las victorias de colores españoles en grandes premios del extranjero. n los tiempos de La Castellana, solamente la de NOUVEL AN en el hoy desparecido, pero entonces importante, Gran Premio de los Mariscales, y la de KIRCUBBIN en el Premio del Presidente de la República (hoy, Gran Premio de Saint Cloud). Después de nuestra guerra, la chaquetilla verdiblanca de Don Ramón Beamonte se adjudicaba dos clásicos: el Derby francés (Jockey Club) con TAMANAR y el Royal Oak con ARABIAN, ambos entrenados en Francia.

En estos años, en tres ocasiones pareció haber sonado para nuestros caballos "la hora de París": con Caporal, al que conseguía hacer galopar una generación excepcional –la de NERTAL, VIK, FOLIE y FRISCO–, con TERBORCH, que en su impresionante temporada de 1971 tronchaba literalmente a sus oponentes, y con MY MOURNE, que trató al buen MUSIC MAN como un semáforo en verde.

CAPORAL se rompió –como era previsible– en un hipódromo tan contraindicado para su confomación como el de La Barre; a TERBORCH lo dejó fuera de combate la bedsoniasis, y ha sido MY MOURNE el que ha intentado la gran aventura. ¿Con qué resultado? Uno piensa que perfectamente decoroso –Y aún esperanzador– sin ampararse para nada en el slogan coubertiniano de que "lo importante es participar", con el que se intenta en nuestro país paliar tantos fracasos.

Hasta  donde es posible darse cuenta a distancia, por versión televisada y comentarios de los asistentes, parece que después de salir entre los primeros, ante el tren suicida que desencadenó Baeza sobre ROBERTO, Borrego fue quedándose en los últimos lugares para intentar luego un avance que le llevó hasta el quinto o sexto puesto. Entonces se produjo esa postrera aceleración, tan característica de las carreras francesas, que MY MOURNE no pudo –ni otros muchos con él– resistir, sin que su clasificación final tenga mayor importancia, ya que entre caballos que ya no insisten, tanto monta ser el noveno como el decimocuarto.
En suma, MY MOURNE figuró y no fue en modo alguno uno de esos caballos a los que la prensa inglesa suele catalogar bajo la rúbrica 'also ran', 'también corrieron'.
Se ha puesto en duda que el de este año haya sido un buen Arco del Triunfo, habida cuenta de que los puestos primero, segundo y cuarto han correspondido a potrancas y el tercero a un caballo, HOMERIC, que terminó cojo. Se ha dicho –probablemente con razón– que si MILL REEF hubiese podido correr, hubiese vencido por segunda vez en la gran carrera, como lo hicieron TANTIEME y RIBOT.
Es posible, pero no conviene olvidar que en un lote en el que figuraban los vencedores del derby, Jockey Club, Diane, Gran Premio de París, Saint Leger, Royal Oak, Vermeille y otras 'menudencias' constituye una piedra de toque bastante significativa. De tal contraste no se ha obtenido una medida exacta del valor de MY MOURNE, pero sí la presunción de que, ya que no el Arco, más de una de las carreras internacionales clasificadas bajo la apelación de 'pattern races' estarían al alcance del 'Caballo del año 1972' de nuestro país"

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Antonio Blasco no volvería intentar en vida la aventura del Arco –TERESA lo haría, pero cuando Marita Villalonga detentaba el legado común de su prematuramente desaparecido marido– aunque con CHACAL volvió a pedírsele por aclamación popular que intentara la aventura de París. Pero sí vio triunfar a sus colores –franceses- en un clásico parisino con PHARLY. El siguiente intento 'internacionalista' vendría, esta vez con un caballo nacido y criado en España, de la mano de otro propietario y criador que fue leyenda en nuestro turf, el Conde de Villapadierna, y un caballo que es mucho más que un mito, REFFHISSIMO. Pero eso será otra historia…

domingo, 2 de mayo de 2010

Todo Azul a la conquista de París (1965)

Diario Marca, 10 de septiembre de 1965. El Duende telefonea… y contesta Carudel
"¿Dónde está TODO AZUL? ¿Tomará parte en el Arco del Triunfo? Esta y otras preguntas no han dejado de formularse los aficionados ante el rumor, cada vez más insistente sobre la participación del célebre caballo en la carrera mejor dotada de Francia, el premio Arco del Triunfo. En un número anterior anotábamos la posible intervención del hijo de NARRATOR en los hipódromos de París, pero no podíamos dar una serie de detalles al no haber podido hablar con ningún representante de la Cuadra Esperanza. Al fin, localizamos telefónicamente a Carudel, el cual, con su habitual gentileza, nos dijo:
- TODO AZUL ya se encuentra en el hipódromo de Longchamp. El domingo tomará parte en una importantísima carrera, el Premio Omnium, un hándicap para caballos y yeguas de tres años en adelante que se corre sobre la distancia de dos mil quinientos metros.
- Cuál es tu impresión?
- A TODO AZUL le han castigado mucho, pues participará con el peso de cincuenta y ocho kilos frente a magníficos caballos de Francia e Inglaterra. La carrera, naturalmente, es dificilísima. Sin embargo, creo que correrá bien, porque se encuentra en un gran momento y porque también él es magnífico.

El premio Arco del Triunfo
- ¿Participará TODO AZUL en el Premio Arco del Triunfo?
- Esa pregunta no la puedo contestar ahora. Todo está supeditado a su actuación en el Omnium. Si la carrera del caballo nos convence, irá al Arco del Triunfo; pero si no nos deja satisfechos, desistiremos".

Ganando el Gran Premio de Madrid de 1965 (Foto ByN)

TODO AZUL siempre fue un caballo, más que discutido, apto para generar discusiones de todo tipo entre los aficionados. Desde que a finales de 1962 fue adquirido en las subastas de Newmarket como yearling y se convirtió en uno de los primeros 'fichajes' de León Estévez para su pujante cuadra Esperanza, el hijo de NARRATOR y ENZELI había despertado los más sonados elogios y alguna que otra duda, no siempre razonable.  Pero tras su aplastantes victorias en el Gran Premio de Madrid de 1965, con 63 kilos a cuestas, y la Competición Francia-España lasartearra, pocas objeciones se podía hacer a su calificativo de 'crack'. Y, aunque eran muchos los caballos que a lo largo de las dos décadas y media anteriores habían probado fortuna al otro lado de los Pirineos, en los cercanos hipódromos del sudoeste francés –con alguna ocasional victoria parisina, por ejemplo las de la veloz QUITA- esta vez se reclamó para nuestro campeón el contraste con los grandes clásicos europeos, un aterrizaje en Longchamp, sin escalas en hipódromos menores, y quién sabe si la posibilidad de que, por primera vez, un caballo español -bueno, en realidad, un caballo radicado desde sus primeros pasos en el turf español– participase en el Arco del Triunfo.

No debió ser de menor importancia la opinión de su preparador, el veteranísimo Georges Higson, de origen francés aunque afincado en España desde varias décadas antes, para que la aventura parisina se desarrollara con ciertas precauciones. Una cierta autarquía hípica nos había permitido, durante muchos años, mantener nuestra ilusión de poseer ejemplares de nivel estratosférico sin que estos realmente la refrendaran en la piedra de toque de los grandes clásicos del continente. Un año más tarde, en 1966, se celebraría la primera edición de lo que posteriormente sería la Copa de Oro de San Sebastián, el Gran Premio del Cincuentenario de Lasarte, y ahí se vería el verdadero nivel de nuestro turf, pero en el otoño del 65 nadie se resistía al menos a soñar despierto que TODO AZUL pudiera emular al gran RUBÁN, ganador en 1922, ante un selectísimo lote, del Gran Premio del 'medio millón', el mejor dotado del mundo en su momento, para los colores del Duque de Toledo. En cualquier caso, de cara al Omnium los aficionados españoles confiaban en TODO AZUL de la misma manera que los handicappers franceses 'desconfiaban'; nada menos que 58 kilos le asignaron en un lote realmente interesante en su momento. 


Tal era la expectación despertada que el mismísimo TODO AZUL 'comentaba' antes de su participación la carrera en la revista especializada Gran Premio, en una entrevista realizada por el 'maestro' Quilates:

"Señor Quilates, para el Omnium estamos inscritos 74 caballos y parece que a muchos de ellos les 'reservan' para esa prueba, repleta de incógnitas (…) A mi me han asignado 58 kilos, correspondiéndole 63 al top, un veterano de brillante historial a lo largo de sus cinco años. También sé de un tres años que galopa lo suyo… ¿No le parece que con 1.200.000 pesetas largas para el primero, la competencia tiene que ser selecta?
-  Me parece. Bien, ¿y desde el Omnium al Arco del Triunfo?
- Pues no es ese el plan que oí a mis rectores. El día 19, conociendo ya la pista y el sistema francés de salida [Nota: En España, en aquella época, se seguía utilizando el sistema de cintas, los cajones de salidas no llegarían hasta los 70], correré el Prix D'Orange, sobre distancia de aliento, también. Es carrera de pesos fijos, a la que se considera como antesala del Arco, y en ella quieren comprobar mis posibilidades entre la élite de los purasangre galos. A la vista de ello, estaré o no estaré en la largada del premio máximo. Si no soy de la partida, siempre habrá calendario en el mismo Longchamp, Maisons Lafitte y en otras pistas, donde acudiría a la conquista de laureles y de francos para mi propietario, que bien los merece. A mi me tratan a cuerpo de rey". 

El domingo 12 de septiembre de 1965, TODO AZUL, montado por su jinete habitual aquella temporada, Claudio Carudel se citó con otros 22 caballos de buen nivel parisino en Longchamp, en una jornada en la que la prueba estrella era nada menos que el Royal Oak, con RELIANCE como favorito y a la postre vencedor. Pero el Omnium también había despertado un gran interés; LE HAARDY, reciente vencedor del Gran Premio de Lyon, era el favorito y top de la escala, aunque los 'punters' aconsejaban que para la Tiercee nadie se olvidara del americano ACRALARK, otro debutante en París pero con buenas actuaciones anteriores en otros hipódromos franceses. A TODO AZUL le situaban en el grupo de los posibles outsiders, pese a que recordaban que a sus tres años había corrido oscuramente en el Gran Premio de Biarritz. Sin embargo, se confiaba en que con la edad el hijo de NARRATOR hubiera evolucionado notablemente y su valor era una incógnita. Y esta pareció crecer cuando al poco de dar la salida, TODO AZUL tomó la punta en compañía de  dos de los pesos bajos de la carrera, BERRINCHON  (44 kilos) y WANDANCER (48) para poco después destacarse por numerosos cuerpos sobre el pelotón… Suponemos que muchos contendrían el aliento en Longchamp pensando si aquel ignoto ejemplar llegado del otro lado de los Pirineos podría mantenerse así hasta la meta, pero al principio de la recta final se vio que su esfuerzo había sido excesivo y fue cazado y posteriormente engullido por el pelotón. ANDROS COMET (53) ganaría la carrera y nuestro representante llegaría en una posición algo menos que discreta.


Se encajó bien el resultado, achacándolo en parte a una táctica equivocada, ya que Carudel no pudo tapar el caballo y eso, en un hipódromo como el parisino, se acaba pagando. En Gran Premio se recogían a la semana siguiente las palabras del prestigioso crítico de Sport Complet, Perplexe, que afirmaba que "Hemos visto en el Omnium a otro posible participante extranjero en el Premio Arco del Triunfo: el 4 años español TODO AZUL. Cuando digo posible, quiero decir que es simplemente probable –y deseable, desde luego– que tome la salida de dicho Premio. Este vencedor del Gran Premio de Madrid y de otras carreras importantes en nuestro país no ha utilizado la táctica que podía haberle hecho figurar en la llegada; ha ido en cabeza casi desde la salida, lo que ha causado su desaparición en la entrada de la recta final. Su carrera es tan difícil de juzgar como sus victorias españolas". La incógnita, aunque algo más matizada, se mantenía. El Prince D'Orange la resolvería, aunque este vez el compromiso sería de mucha mayor envergadura. Carudel se mostraba cauto, y realista, entrevistado en las páginas de Marca por El Duende de La Zarzuela:
"El caballo corrió discretamente. Al ir en el grupo de vanguardia tuvo que sostener en el grupo de cabeza una lucha con los pesos bajos que le desgastó. A unos trescientos metros de la meta nos vimos desbordados por un grupo que parecía un torbellino. Sin embargo, puedo decir que no estoy decepcionado, porque era la primera carrera de TODO AZUL, que naturalmente extrañó la pista.
- ¿Correrá en el Arco del Triunfo?
- El próximo domingo participará en una importante carrera, el Premio Prince D'Orange, donde llevará cincuenta y siete kilos, que es lo que le corresponde porque la prueba no es handicap. El resultado de esta carrera será clave para contestar a la pregunta. Por tanto responderé el lunes, cuando haya intervenido por segunda vez en el hipódromo de Longchamp. Pero tome usted nota de una cosa: existe una 'pequeña' diferencia entre aquellos caballos y los nuestros".




El 19 de septiembre TODO AZUL se citó por segunda vez con la pista de Longchamp, esta vez enfrentado a otros nueve caballos de primera línea; el Orange era una preparatoria de un Arco que se preveía de primerísimo nivel, y contaba con caballos contrastados, como DIATOME, ACER y TIMMY LAD o invitados de lujo, como el italiano MARCO VISCONTI. Esta vez, Carudel fue más cauto, pero tampoco eso sirvió para mucho más que para acabar sexto, a seis cuerpos de la lucha entre Deforge e Yves Saint Martin sobre, respectivamente, los dos vencedores, DIATOME y ACER. DIATOME, a la postre, sería tercero semanas después de un Arco memorable –ganó SEA BIRD y por primera vez participó un caballo ruso, el campeón soviético ANILIN– y el propio MARCO VISCONTI que acabó detrás de nuestro representante en el Orange, comandaría la prueba durante gran parte de su recorrido. Pero para entonces TODO AZUL, cuya carrera había calificado el ya citado y reputado Perplexe como "honorable" ya había regresado a Madrid, donde no figuraría, quizás fuera de forma tras el viaje, en el Memorial Duque de Toledo. En la revista Gran Premio, J.V. Quintana cerraba su crónica parisina diciendo que "lógicamente, poco pudo hacer frente a caballos de gran categoría. Sin embargo, tampoco es cuestión de rasgarse las vestiduras, si pensamos en el abrumador desnivel que existe entre los contingentes español y francés de caballos en entrenamiento. De cualquier forma, la experiencia de  TODO AZUL era necesaria para darnos cuenta de lo que aún nos falta por recorrer hasta llegar al 'nivel europeo'. Esperemos que un día el sueño se logre".



Vídeo: El Arco del Triunfo de 1965 

TODO AZUL había sido derrotado, pero había competido con dignidad. Durante unos cuantos años, el turf español volvió a encerrarse en sí mismo, quizás con el espejo de las primeras ediciones de la Copa de Oro como espejo de nuestra verdadera realidad. Quilates resumía, en las páginas de Gran Premio, el sentir de la afición:

"No fue una simple aventura, sino el propósito, digno de respeto, por lo menos, y de simpatía, digo yo, de tener una medida de las cimas francesas. El resultado fue lógico, el reflejo natural de unas diferencias abismales de envergadura hipodrómica. De hipódromos, de caballos en entrenamiento, de afición. Y ahora encaja añadir que cuando se intenta algo grande, sin perjuicio de nadie, mirando arriba, yo entiendo que lo que procede en deporte es quitarse el sombrero".

No tardaría mucho, exactamente siete años, en que un honorable caballero español, Don Antonio Blasco, decidiera que era el momento de volver a mirar hacia arriba, y retar a las mismísimas estrellas. Pero esa, la del MY MOURNE, es otra historia que recordaremos aquí, en Caballos y Caballeros.

lunes, 26 de abril de 2010

La leyenda de Aturuxo (1962)

"Cuando se habla de los grandes caballos que han corrido en el hipódromo de La Zarzuela, se omite siempre el nombre de ATURUXO, el campeón de su generación… Y cuando se domina en la forma en la que él lo hizo, no queda más que descubrirse ante el imbatido alazán hijo de ONAGRO y VIGO".

Jose Luis de Ussía, "Un tercio de siglo" (1975)

Siempre que releo el 'gran libro verde' sobre la historia de nuestras carreras de caballos, acabo deteniéndome en el párrafo que Ussía le dedica a aquel casi olvidado potro de Beamonte que en la primavera de 1962 se rebeló contra las reglas, la aparente lógica y el 'status quo' de su propia cuadra, y que después de tres brillantes carreras, todas ellas en 'mi' hipódromo, el de La Zarzuela, se desvaneció en la leyenda. Porque hay leyendas que se cimentan en lo que sucedió tanto como en lo que pudo suceder, son pequeñas historias inacabadas que, quizás por eso, nunca terminamos de olvidar. La del bravo ATURUXO es una de ellas y por eso he decidido rescatarla.



Si buscas en internet 'Aturuxo' la única referencia que suele aparecer es su definición; una especie de grito que se usa en el folklore gallego para galvanizar la intensidad del momento… Algo así significó el protagonista de este artículo en aquella lejana primavera de 1962 para la afición, a la que CAPORAL, oficialmente aún en entrenamiento pero recuperándose infructuosamente de una lesión que parecía definitiva para su retirada de las pistas, había dejado ‘huérfana de crack’. El legendario caballo de la Yeguada Figueroa se había bastado para doblegar a la aparentemente avasalladora representación de la Beamonte en 1961, pero sin él, la nueva temporada parecía destinada a convertirse en una partitura triunfal interpretada a coro por los ‘beamontinos'… En el patio de Jesús Méndez se reunían NERTAL, ANGKOR, WORLD, D’IVOI, el ‘repatriado’ CASCADEUR y un supuestamente recuperado NEMBUTAL. Eso, entre los viejos, porque entre los potros e confiaba en el poco contrastado FARAÓN y los inéditos GOY y TOKARA.

Pero, curiosamente, el 'crack rebelde' estaba en casa. Y nadie parecía tenerle muy en cuenta. ATURUXO hijo del prematuramente malogrado ONAGRO -formaba parte de su última potrada- y VIGO, había sido adquirido por Ramón Beamonte en la subasta de Lore Toki del año anterior por unas magras 55.000 pesetas. Aunque ONAGRO había dado buenos productos, como VERAGRO, no se le tenía en tanta estima como a los sementales de Ipintza y el papel que supuéstamente iba a jugar ATURUXO en la poderosa cuadra era secundario; doméstico de los productos criados en Ipintza en las carreras para nacionales y poco más… De hecho, y aunque estaba inscrito en Cimera y Nacional por ser un potro nacido y criado en España, no se le matriculó en las grandes clásicas de contraste generacional e intergeneracional de la primavera, Derby y Gran Premio de Madrid, como sí se hizo con casi una decena de compañeros de cuadra…

Pero el primer 'grito' de ATURUXO no tardaría en llegar. El Experto Crede, habitual piedra de toque primaveral para maiden y debutantes fue su primera carrera. FARAÓN, que reaparecía a tres años tras un buen segundo a dos, era la primera baza de Beamonte, con Carudel como jockey. ATURUXO contaría, como en todas sus carreras, con Román Martín, pujante segundo jockey de la cuadra, como montura, y una banda roja sobre los colores blanquiverdes de su chaquetilla. No hubo historia; el 'desheredado' salió marcando un fuerte ritmo, en la recta, Román bajó las manos y al ver que FARAÓN no venía, o al menos no lo hacía con la suficiente fuerza como para batir a un buen Dos Estrellas, REBELDE, que se interpuso entre ambos, exigió a su montura, que se fue, tras un bandazo de defensa debido más a inexperiencia que a falta de fuerza, a ganar.



En la primera semana de abril de 1962 ATURUXO se citó con el primero de los dos clásicos de su corta carrera, el Cimera, Poule española. En esta ocasión, propietario y preparador eligieron como primera probabilidad la de GOY, caballo criado en la casa con un excelente pedigrí 'beamontino', y que había ganado en su presentación primaveral. Se temía a ANGLO, un Barreiros que había dominado a la generación precoz a dos años, aunque había tenido una mala reentré en el Opcional. Lo más singular es que, en los entrenamientos, ATURUXO había dominado sin grandes problemas a GOY… Pero eso no fue suficiente para privarle de la banda. Eso sí, se reencontraba con Román.

Ante unas tribunas abarrotadas, ATURUXO dominó en su segunda carrera sin principio a fin, y eso que a lo largo del recorrido perdió la herradura de una mano. Román miró atrás para ver como GOY luchaba con ANGLO… por el tercer puesto, porque al final el bravo KYOTO, de la Yeguada Arnús, se colaba segundo, lejos del ganador. Esta vez una mínima parte del respetable silbó la victoria del ejemplar con la banda, situación siempre polémica, pero la mayor parte de los asistentes aplaudieron a rabiar. El bravo potro de Lore Toki se lo merecía.



El tercer acto llegó pronto, con una situación muy similar; TOKARA, vencedora de Valderas y Oaks, y criada 'en casa', defendería los primeros colores de Beamonte en el Gran Premio Nacional; ATURUXO llevaría los segundos colores -jamás, en su corta carrera, correría sin su legendaria banda roja– y Román dejó a Carudel con la curiosidad de saber qué se sentía sobre tal obús; porque KYOTO, que fue el único que trató de cerrar sobre él, se desfondó misteriosamente en los metros finales y moriría, al parecer por un fallo cardiaco producto del esfuerzo, antes de llegar a balanzas.



ATURUXO impuso un ritmo demoledor desde el principio de su postrera carrera. TOKARA, que trató de seguirle, quedó desfondada –se achacó su mala carrera a un problema con el celo– y fue cuarta, tras su compañero de cuadra, el honradísimo AGADIR de la Yeguada Militar y ANGLO, tres productos de Lore Toki copando el Nacional. La imagen que dejó la carrera es la de un ATURUXO ganando de lejos, con Román con las manos bajas y mirando hacia atrás… El hijo de ONAGRO bien pudo decir aquello de "después de mi, nadie", porque la generación clásica del 63 se desvaneció con él; ANGLO reverdeció laureles para ganar el Derby y TOKARA haría o propio en el Villamejor, pero NERTAL y los viejos dominaron la temporada.



Nunca sabremos si ATURUXO, segundo a tres kilos de NERTAL en los hándicaps oficiales antes de empezar la temporada de Lasarte, podría haberse enfrentado a los de edad con éxito. Sólo tenemos, como linea de contraste, sus últimos galopes primaverales, donde dominó a D'IVOI. Matriculado en los grandes premios veraniegos de San Sebastián, al iniciarse la temporada se publicó al noticia de que un sobrehueso le mantendría fuera de las pistas durante un tiempo, aunque bien es cierto que sus forfait fueron todos muy tardíos, lo que da idea de que se tenían esperanzas de recuperarle. Como nota curiosa, destacar que su media hermana CIES, por GOYAZ y VIGO, triplicó su precio del año anterior en las subastas de Lore Toki…

No hubo más noticias sobre el potro hasta febrero de 1963, cuando Jesús Méndez declaraba a El Duende para Marca que "ATURUXO, completamente recuperado, reaparecerá próximamente, y dadas sus facultades eso me produce una tremenda satisfacción. Está como nunca, como en sus mejores momentos y demuestra muchas ganas de galopar". Como sucedió el año anterior con las anunciadas reapariciones de CAPORAL y NEMBUTAL, no fue así. ATURUXO no volvería a correr, y su trayectoria se resume en tres carreras, tres victorias, 236.560 pesetas en premios y dos de las más prestigiosas carreras de nuestro calendario hípico, Cimera y nacional, en su haber.

Y la leyenda, claro.

EL ORIGEN DE ATURUXO, POR CASADO JR EN 'GRAN PREMIO'
Para terminar me gustaría rescatar parte de un artículo que Casado Jr. le dedicó en la revista “Gran Premio” con motivo de su victoria en el Cimera y en el que trazaba un perfil de su padre, ONAGRO:

“También procedente de Lore Toki, ONAGRO ha sido un caballo con verdadera mala suerte, ya que cuando estaba en entrenamiento una lesión le impidió demostrar realmente su calidad. Una vez en la Yeguada, en su tercer año como semental, su muerte, a todas luces desdichada para la cría nacional, truncó las magníficas facultades que de él cabía esperar como reproductor, dada la valía de sus primeras generaciones. Y para confirmar esa teoría existen dos triunfadores de clásicos, VERAGRO Y ATURUXO, que vencieron en las ‘poules’ de sus años respectivos. El padre de ONAGRO, NAKAMURO, es ganador en Italia de los premios Pandino, Soresina, Giani y Principe Di Napoli, siendo segundo en el Derby italiano.

Como semental ha destacado al ser padre de SAMBA (Oaks de Italia), STRADIVARIUS y, sobre todo, de MAGGIOLINA, madre del crack italiano MOLVEDO, que con sus ganancias en Francia únicamente ha logrado colocar a NAKAMURO en el segundo lugar de la lista de ‘padres de madres’ con 911.115 NF. Y no era para esperar menos, dada la calidad del origen de NAKAMURO, pues si su padre, CAMERONIAN, ganó el Derby de Epsom y las Dos Mil Guineas, su madre es la famosísima NOGARA (Criterium Nationale) que en la yeguada destacó de tal forma que es considerada como una de las mejores yeguas de vientre de todos los tiempos, lo que no es muy difícil de comprender si decimos que entre su producción se encuentran NEARCO (Gran Prix de París, Derby italiano, Gran Premio de Milano etc, invicto en sus catorce salidas, y que como semental es considerado una de las bases en las que se funda la cría actual del PSI), NICOLO DELL’ARCA (Derby italiano, Gran Premio de Milano, St.Legger italiano, Gran Premio de Italia etc. Famoso y conocido semental), NAUCIDE (también semental), NERVES (Oaks de Italia) etc. Que hablan por si solos de su calidad. La madre de ONAGRO, BEMBARGO, ganadora, es propia hermana de del conocido TOP FLITE e hija de EMBARGO, ganador en Irlanda del Derby las Dos Mil Guineas.



Molvedo, ganando el Arco de 1961

La madre de ATURUXO, VIGO, ha sido una de las yeguas en que más esperanzas ha depositado Lore Toki, pero que, por una causa u otra, sus anteriores productos, RIAZOR (Criterium Nacional), EL GRECO (ganador en Francia e Inglaterra) y TAMBURIÑA (precio récord en su año) no han terminado de dar el valor que de ellos se esperaba. La abuela de VIGO, GONFALON viene de una gran yegua de cría, CANYON (Mil Guineas) que ha producido, principalmente, a CAERLEON (Eclipse Stakes) y COLORADO (Dos Mil Guineas), siendo sus productos ganadores de 51.694 libras esterlinas. GUARINA II, madre de Vigo, ha producido además otros ganadores, entre los que destaca FLOR ART (Prix Edgard De la Charme). Pero requiere un especial interés el origen paterno de VIGO, VICTRIX, ganador en su día de los premios Royal Oak (St.Legger francés) y President de la Republique, y que ha despuntado como semental de madres, en especial en 1961, al ser BASTIA, una hija suya, la madre del fantástico RIGHT ROYAL”, y BALTO (Gran Prix de París), hijo de BOUCLETTE, también procedente de VICTRIX. Esto le ha hecho acreedor a quedar en cabeza de la estadística de ‘padres de madres’ con 1.999.930 NF, lo cual creo que evita el hacer resaltar más su importancia.

Así, pues, el origen de ATURUXO ha cobrado una actualidad palpitante, al encontrarse en su pedigrí unidos los nombres de NAKAMURA y VICTRIX, que, como ya hemos citado, son los dos primeros clasificados en la estadística de ‘paddres de madres’. Y es muy posible que sea de esa unión de donde venga la gran calidad de este potro, que a todos nos ha impresionado.

Las grandes victorias no se deben casi nunca a la casualidad, y son el resultado de muchos esfuerzos y privaciones. Pero gracias a dios y por muchos años, en el turf seguirá reinando la clase, como siempre lo hizo”
(Casado Jr,. revista “Gran Premio, primavera de 1962)

Cerramos con esta reflexión y con una pregunta; no tengo ningún rastro de que se utilizara a ATURUXO como padrillo, lo que no me extrañaría dadas las sangres que tenía en Ipintza Beamonte, pero, ¿ninguna otra yeguada lo reclamó, dada su clase y sus antecedentes genéticos? Si alguien sabe algo, le agradecería la aclaración. Un abrazo a todos los lectores.

jueves, 14 de enero de 2010

Gran Premio de Madrid de 1975 (CHACAL)

Aunque parezca increíble, CHACAL, uno de los más grandes caballos, sino el que más, que hayan pisado un hipódromo español, no fue favorito unánime en el Gran Premio de Madrid de 1975, su segundo intento en ganar la carrera más importante, legendaria y al tiempo siempre extraña e impredecible de nuestro turf. Algunos de los especialistas encuestados manifestaron sus preferencias por caballos, hoy olvidados, como el argentino de la cuadra Buenos Aires, CACIQUE BLUFF, o el mendoza HONOURED GUEST, un cuatro años con buenos papeles en las islas británicas pero sin contrastar en nuestro país. El tres años de Villapadierna, AMOROSSO también contaba con no pocos defensores, aunque ya en aquella primavera parecía estar claro que la generación del 72 era una de las más flojas de los últimos años.



CHACAL era de nuevo la primera baza de la Rosales y el caballo con más clase, con diferencia, de todos -y todos eran muchos, y la mayoría muy buenos- de los estabulados en la Venta de la Rubia. Había ganado, con diferentes grados de autoridad pero siempre con solvencia, nueve de sus diez actuaciones, entre ellas el Gran Criterium del 73, Velayos, Derby, Copa de Oro, Villamejor y Memorial del 74 y Diputación y Corpa del 75. Sólo había  fallado una vez, inexplicable pero irremisiblemente, precisamente en la anterior edición del Gran Premio de Madrid. Así que, en esta ocasión, la prueba cumbre de la primavera madrileña se convertiría en su cénit o en su nadir definitivo.

Pese a sus muchas contradicciones y a ser una rareza de nuestro calendario frente al internacional, la victoria en el Gran Premio de Madrid siempre ha marcado la diferencia entre un gran caballo y uno mítico.  Un campeón español que no lo tenga en su historial no es un campeón completo. Y de hecho, el que muchos caballos que no pueden aspirar a esa definición –Tebas, Tote, Ifniri, etc- lo hayan ganado, muchas veces en situaciones casi inconcebibles, pese a disminuir la leyenda de la carrera, la cimenta. En el Gran Premio de Madrid puede pasar cualquier cosa. Pero pasar a la leyenda siempre ha sido cuestión tanto de esfuerzo como de fortuna, así que si CHACAL quería entrar por la puerta grande en la historia tenía que ganarlo. Como fuera.

"Como fuera" supuso que para que el campeón encontrara un hueco, su compañero de colores DUAL SEA tuviera que abrirse en la recta perdiendo todas sus opciones (en cierta manera nunca se recuperó de aquello, es como si, obligado a renunciar en la lucha, se acabara convirtiendo en un caballo inferior a lo que parecía ser, y lo demostró en el Memorial de aquel mismo año, ya con CHACAL retirado). Que Román martín no pudiera subirse en PARMUS y los reponsables de la cuadra Mendoza, como fue su costumbre aquel año, contrataran a un mediocre jockey foráneo, Durr (Jesús Méndez juraba y perjuraba que con el toledano en la silla, aquella carrera jamás se le habría escapado al caballo chileno). Que los responsables de TARQUO obligaran, por prudencia, a montar con kilo y medio más del peso asignado a Ceferino Carrasco. Que CACIQUE BLUFF diera la de arena, como en él y en los pupilos de Ordoñez era habitual… Aunque la monta de Dieguez aquella tarde tampoco le ayudó.  Que tanto AMOROSSO como HONOURED GUEST se apagaran pronto…

El colocado y el ganador de CHACAL se pagaron aquella tarde a 16 pesetas por cada 10. Un dividendo, visto con perspectiva, increíblemente jugoso. Pero aquella tarde del recién estrenado verano de 1975 había quien pensaba que el milagro de la derrota del irlandés podría repetirse. Y no fue así, aunque estuvo a punto de suceder; alcanzado en la recta de enfrente, se dolió y cambió el paso, como posteriormente declaró Claudio Carudel, aunque supo rehacerse.

Seguramente CHACAL no sería considerado como casi un 'dios equino' de no haber ganado el Gran Premio de Madrid de 1975. Pero, aunque parezca contradictorio, su leyenda la cimentó su inesperado fracaso un año antes en la misma fecha, la misma pista, la misma carrera y casi las mismas circunstáncias. Sobre aquella derrota inexplicable orbitan, todavía hoy, todas sus grandes victorias.

Es la grandeza del turf y, sobre todo, de nuestro turf; cierto, esto es siempre lo mismo, unos caballos que corren más que otros, pero no siempre podemos predecir porqué.