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domingo, 2 de mayo de 2010

Todo Azul a la conquista de París (1965)

Diario Marca, 10 de septiembre de 1965. El Duende telefonea… y contesta Carudel
"¿Dónde está TODO AZUL? ¿Tomará parte en el Arco del Triunfo? Esta y otras preguntas no han dejado de formularse los aficionados ante el rumor, cada vez más insistente sobre la participación del célebre caballo en la carrera mejor dotada de Francia, el premio Arco del Triunfo. En un número anterior anotábamos la posible intervención del hijo de NARRATOR en los hipódromos de París, pero no podíamos dar una serie de detalles al no haber podido hablar con ningún representante de la Cuadra Esperanza. Al fin, localizamos telefónicamente a Carudel, el cual, con su habitual gentileza, nos dijo:
- TODO AZUL ya se encuentra en el hipódromo de Longchamp. El domingo tomará parte en una importantísima carrera, el Premio Omnium, un hándicap para caballos y yeguas de tres años en adelante que se corre sobre la distancia de dos mil quinientos metros.
- Cuál es tu impresión?
- A TODO AZUL le han castigado mucho, pues participará con el peso de cincuenta y ocho kilos frente a magníficos caballos de Francia e Inglaterra. La carrera, naturalmente, es dificilísima. Sin embargo, creo que correrá bien, porque se encuentra en un gran momento y porque también él es magnífico.

El premio Arco del Triunfo
- ¿Participará TODO AZUL en el Premio Arco del Triunfo?
- Esa pregunta no la puedo contestar ahora. Todo está supeditado a su actuación en el Omnium. Si la carrera del caballo nos convence, irá al Arco del Triunfo; pero si no nos deja satisfechos, desistiremos".

Ganando el Gran Premio de Madrid de 1965 (Foto ByN)

TODO AZUL siempre fue un caballo, más que discutido, apto para generar discusiones de todo tipo entre los aficionados. Desde que a finales de 1962 fue adquirido en las subastas de Newmarket como yearling y se convirtió en uno de los primeros 'fichajes' de León Estévez para su pujante cuadra Esperanza, el hijo de NARRATOR y ENZELI había despertado los más sonados elogios y alguna que otra duda, no siempre razonable.  Pero tras su aplastantes victorias en el Gran Premio de Madrid de 1965, con 63 kilos a cuestas, y la Competición Francia-España lasartearra, pocas objeciones se podía hacer a su calificativo de 'crack'. Y, aunque eran muchos los caballos que a lo largo de las dos décadas y media anteriores habían probado fortuna al otro lado de los Pirineos, en los cercanos hipódromos del sudoeste francés –con alguna ocasional victoria parisina, por ejemplo las de la veloz QUITA- esta vez se reclamó para nuestro campeón el contraste con los grandes clásicos europeos, un aterrizaje en Longchamp, sin escalas en hipódromos menores, y quién sabe si la posibilidad de que, por primera vez, un caballo español -bueno, en realidad, un caballo radicado desde sus primeros pasos en el turf español– participase en el Arco del Triunfo.

No debió ser de menor importancia la opinión de su preparador, el veteranísimo Georges Higson, de origen francés aunque afincado en España desde varias décadas antes, para que la aventura parisina se desarrollara con ciertas precauciones. Una cierta autarquía hípica nos había permitido, durante muchos años, mantener nuestra ilusión de poseer ejemplares de nivel estratosférico sin que estos realmente la refrendaran en la piedra de toque de los grandes clásicos del continente. Un año más tarde, en 1966, se celebraría la primera edición de lo que posteriormente sería la Copa de Oro de San Sebastián, el Gran Premio del Cincuentenario de Lasarte, y ahí se vería el verdadero nivel de nuestro turf, pero en el otoño del 65 nadie se resistía al menos a soñar despierto que TODO AZUL pudiera emular al gran RUBÁN, ganador en 1922, ante un selectísimo lote, del Gran Premio del 'medio millón', el mejor dotado del mundo en su momento, para los colores del Duque de Toledo. En cualquier caso, de cara al Omnium los aficionados españoles confiaban en TODO AZUL de la misma manera que los handicappers franceses 'desconfiaban'; nada menos que 58 kilos le asignaron en un lote realmente interesante en su momento. 


Tal era la expectación despertada que el mismísimo TODO AZUL 'comentaba' antes de su participación la carrera en la revista especializada Gran Premio, en una entrevista realizada por el 'maestro' Quilates:

"Señor Quilates, para el Omnium estamos inscritos 74 caballos y parece que a muchos de ellos les 'reservan' para esa prueba, repleta de incógnitas (…) A mi me han asignado 58 kilos, correspondiéndole 63 al top, un veterano de brillante historial a lo largo de sus cinco años. También sé de un tres años que galopa lo suyo… ¿No le parece que con 1.200.000 pesetas largas para el primero, la competencia tiene que ser selecta?
-  Me parece. Bien, ¿y desde el Omnium al Arco del Triunfo?
- Pues no es ese el plan que oí a mis rectores. El día 19, conociendo ya la pista y el sistema francés de salida [Nota: En España, en aquella época, se seguía utilizando el sistema de cintas, los cajones de salidas no llegarían hasta los 70], correré el Prix D'Orange, sobre distancia de aliento, también. Es carrera de pesos fijos, a la que se considera como antesala del Arco, y en ella quieren comprobar mis posibilidades entre la élite de los purasangre galos. A la vista de ello, estaré o no estaré en la largada del premio máximo. Si no soy de la partida, siempre habrá calendario en el mismo Longchamp, Maisons Lafitte y en otras pistas, donde acudiría a la conquista de laureles y de francos para mi propietario, que bien los merece. A mi me tratan a cuerpo de rey". 

El domingo 12 de septiembre de 1965, TODO AZUL, montado por su jinete habitual aquella temporada, Claudio Carudel se citó con otros 22 caballos de buen nivel parisino en Longchamp, en una jornada en la que la prueba estrella era nada menos que el Royal Oak, con RELIANCE como favorito y a la postre vencedor. Pero el Omnium también había despertado un gran interés; LE HAARDY, reciente vencedor del Gran Premio de Lyon, era el favorito y top de la escala, aunque los 'punters' aconsejaban que para la Tiercee nadie se olvidara del americano ACRALARK, otro debutante en París pero con buenas actuaciones anteriores en otros hipódromos franceses. A TODO AZUL le situaban en el grupo de los posibles outsiders, pese a que recordaban que a sus tres años había corrido oscuramente en el Gran Premio de Biarritz. Sin embargo, se confiaba en que con la edad el hijo de NARRATOR hubiera evolucionado notablemente y su valor era una incógnita. Y esta pareció crecer cuando al poco de dar la salida, TODO AZUL tomó la punta en compañía de  dos de los pesos bajos de la carrera, BERRINCHON  (44 kilos) y WANDANCER (48) para poco después destacarse por numerosos cuerpos sobre el pelotón… Suponemos que muchos contendrían el aliento en Longchamp pensando si aquel ignoto ejemplar llegado del otro lado de los Pirineos podría mantenerse así hasta la meta, pero al principio de la recta final se vio que su esfuerzo había sido excesivo y fue cazado y posteriormente engullido por el pelotón. ANDROS COMET (53) ganaría la carrera y nuestro representante llegaría en una posición algo menos que discreta.


Se encajó bien el resultado, achacándolo en parte a una táctica equivocada, ya que Carudel no pudo tapar el caballo y eso, en un hipódromo como el parisino, se acaba pagando. En Gran Premio se recogían a la semana siguiente las palabras del prestigioso crítico de Sport Complet, Perplexe, que afirmaba que "Hemos visto en el Omnium a otro posible participante extranjero en el Premio Arco del Triunfo: el 4 años español TODO AZUL. Cuando digo posible, quiero decir que es simplemente probable –y deseable, desde luego– que tome la salida de dicho Premio. Este vencedor del Gran Premio de Madrid y de otras carreras importantes en nuestro país no ha utilizado la táctica que podía haberle hecho figurar en la llegada; ha ido en cabeza casi desde la salida, lo que ha causado su desaparición en la entrada de la recta final. Su carrera es tan difícil de juzgar como sus victorias españolas". La incógnita, aunque algo más matizada, se mantenía. El Prince D'Orange la resolvería, aunque este vez el compromiso sería de mucha mayor envergadura. Carudel se mostraba cauto, y realista, entrevistado en las páginas de Marca por El Duende de La Zarzuela:
"El caballo corrió discretamente. Al ir en el grupo de vanguardia tuvo que sostener en el grupo de cabeza una lucha con los pesos bajos que le desgastó. A unos trescientos metros de la meta nos vimos desbordados por un grupo que parecía un torbellino. Sin embargo, puedo decir que no estoy decepcionado, porque era la primera carrera de TODO AZUL, que naturalmente extrañó la pista.
- ¿Correrá en el Arco del Triunfo?
- El próximo domingo participará en una importante carrera, el Premio Prince D'Orange, donde llevará cincuenta y siete kilos, que es lo que le corresponde porque la prueba no es handicap. El resultado de esta carrera será clave para contestar a la pregunta. Por tanto responderé el lunes, cuando haya intervenido por segunda vez en el hipódromo de Longchamp. Pero tome usted nota de una cosa: existe una 'pequeña' diferencia entre aquellos caballos y los nuestros".




El 19 de septiembre TODO AZUL se citó por segunda vez con la pista de Longchamp, esta vez enfrentado a otros nueve caballos de primera línea; el Orange era una preparatoria de un Arco que se preveía de primerísimo nivel, y contaba con caballos contrastados, como DIATOME, ACER y TIMMY LAD o invitados de lujo, como el italiano MARCO VISCONTI. Esta vez, Carudel fue más cauto, pero tampoco eso sirvió para mucho más que para acabar sexto, a seis cuerpos de la lucha entre Deforge e Yves Saint Martin sobre, respectivamente, los dos vencedores, DIATOME y ACER. DIATOME, a la postre, sería tercero semanas después de un Arco memorable –ganó SEA BIRD y por primera vez participó un caballo ruso, el campeón soviético ANILIN– y el propio MARCO VISCONTI que acabó detrás de nuestro representante en el Orange, comandaría la prueba durante gran parte de su recorrido. Pero para entonces TODO AZUL, cuya carrera había calificado el ya citado y reputado Perplexe como "honorable" ya había regresado a Madrid, donde no figuraría, quizás fuera de forma tras el viaje, en el Memorial Duque de Toledo. En la revista Gran Premio, J.V. Quintana cerraba su crónica parisina diciendo que "lógicamente, poco pudo hacer frente a caballos de gran categoría. Sin embargo, tampoco es cuestión de rasgarse las vestiduras, si pensamos en el abrumador desnivel que existe entre los contingentes español y francés de caballos en entrenamiento. De cualquier forma, la experiencia de  TODO AZUL era necesaria para darnos cuenta de lo que aún nos falta por recorrer hasta llegar al 'nivel europeo'. Esperemos que un día el sueño se logre".



Vídeo: El Arco del Triunfo de 1965 

TODO AZUL había sido derrotado, pero había competido con dignidad. Durante unos cuantos años, el turf español volvió a encerrarse en sí mismo, quizás con el espejo de las primeras ediciones de la Copa de Oro como espejo de nuestra verdadera realidad. Quilates resumía, en las páginas de Gran Premio, el sentir de la afición:

"No fue una simple aventura, sino el propósito, digno de respeto, por lo menos, y de simpatía, digo yo, de tener una medida de las cimas francesas. El resultado fue lógico, el reflejo natural de unas diferencias abismales de envergadura hipodrómica. De hipódromos, de caballos en entrenamiento, de afición. Y ahora encaja añadir que cuando se intenta algo grande, sin perjuicio de nadie, mirando arriba, yo entiendo que lo que procede en deporte es quitarse el sombrero".

No tardaría mucho, exactamente siete años, en que un honorable caballero español, Don Antonio Blasco, decidiera que era el momento de volver a mirar hacia arriba, y retar a las mismísimas estrellas. Pero esa, la del MY MOURNE, es otra historia que recordaremos aquí, en Caballos y Caballeros.

domingo, 18 de abril de 2010

Maspalomas contra la 'armada invencible' de Villapadierna (1967)

Todos los aficionados a las carreras de caballos en España lo hemos soñado alguna vez; el lunes, al llegar al trabajo, uno de nuestros compañeros nos enseña la portada del periódico y nos espeta "Mira, mira tu crack… Ahora dirás que está lesionado…". Otro, te apoya… "¡Claro que lo está! En la tele también lo dijeron, la carrera no fue exacta. Ya veremos que pasa en Lasarte". Tú les cuentas que el hipódromo estaba a rebosar, que te costó casi ¡hora y media! llegar hasta la Moncloa. Y luego, solo luego, sale el fútbol en la conversación. Ese lunes, todo el mundo habla de carreras… Un bonito sueño, ¿no?

Pues una vez, ese sueño fue real; durante un año, 1967, hubo un caballo que fue más (bueno, casi, no exageremos) conocido, admirado y querido como los astros de la liga, los españolitos de la Copa Davis, los 'grimpeurs' ibéricos que se dejaban sangre, sudor y lágrimas en el Giro y el Tour… Aquel caballo se llamaba MASPALOMAS y quizás no haya sido el mejor que haya corrido en nuestras pistas, pero aquella temporada fue el crack que estuvo a punto de cambiarlo todo, de conseguir que las carreras de caballos se convirtieran en un deporte tan querido y popular en España como lo es en Inglaterra, Francia, Estados Unidos… ¿Cómo fue posible todo aquello?


Empecemos 'principiando' un año que en realidad parecía de transición, incluso de retroceso, para el turf español. "El año hípico de 1967 será conocido como el año de la vacuna" vaticinaba Darley A. en el primer editorial de la temporada en 'El Jockey'. El Marqués de los Trujillos, presidente de la SFCCE, anunciaba que dada la situación (el brote de peste equina, no sólo podría afectar al desarrollo de la temporada, por los posibles efectos de vacunaciones y revacunaciones, sino que conllevaría un cierre de fronteras) se postergaba el aumento de dotaciones tan requerido por los propietarios y la continuación al Gran Premio del Cincuentenario que tanta expectación había provocado en 1966… Para rematar la faena, todos parecían coincidir en que la generación de tres años era floja, y no había nada ni remotamente parecido a un crack que pudiera poner en solfa la superioridad de los 'viejos' de Villapadierna.

Bueno, había alguien que disentía. Fue un hombre que, en su medida, hizo mucho por las carreras de caballos. Desapareció prematuramente y hace ya bastante tiempo, pero muchos buenos y veteranos aficionados aún recuerdan su nombre: El Duende. Aquel año de 1967, y desde las páginas de Marca, El Duende convenció a muchos aficionados, y sobre todo a muchos que no lo eran, de que había un caballo que no solo era un crack, sino que, mucho más importante, era un ídolo, y casi él solito estuvo a punto de convencer a un país futbolero 'por antonomasia' de que cada carrera, cada galope, cada atisbo de lesión, cada declaración de montas era un asunto de interés nacional.

Aquel año, decenas de miles de españoles que jamás habían ido al hipódromo se preocuparon por la endémica lesión en el casco de MASPALOMAS, el hijo de ENTANGLEMENT y EIRE, por sus sucesivas batallas con los sucesivos Villapadierna que le pusieran por delante… y la siempre insurgente FERIAL de Ipintza -la armada invencible bien administrada por Jesús Méndez-, la 'tozudez' de José Gandarias en no liberar de su contrato a Carudel para que formaran una vez más el invencible tándem, la visita del flemático Piggott… Si, aquel año, El Duende, se corriera una carrera principal o no, mentaba en las páginas de Marca Turf a MASPALOMAS con cualquier excusa para que nadie se olvidaba del 'idolo'.



Aquel año de 1967 no solo se era del Madrid, del Barcelona o del Atleti. Aquel año, El Duende no estuvo solo, muchos otros profesionales especializados le secundaron –y vaya para ellos, Nemesio Fernández Cuesta, Donper, Quilates, Darley A., etc, toda nuestra admiración, respeto y cariño– y llegó a darse un estado de opinión en el que se era 'maspalomista' o no se era, pero nadie podía quedarse al margen. ¿No es algo maravilloso? 

MASPALOMAS, todo hay que decirlo, puso mucho de su parte. Hizo una campaña extraordinaria para un caballo de tres años, corriendo diez carreras y ganando siete, empezando por el Opcional, con sesenta kilazos, y acabando por el Gladiateur. Tenía carisma, y realmente su historia de aquel año nos suena al argumento de una de esas películas americanas de épica deportiva; desde que era un foal, su preparador, el veteranísimo y sabio Juan Luis Barreiro, avisaba que tenía un campeón en el box; el campeón que llevaba toda su trayectoria profesional esperando. Pertenecía a un propietario, el Marqués de la Florida, muy querido por los aficionados -ah, aquel ROQUE NUBLO que tantos éxitos y afectos le dio- y de recursos relativamente 'modestos' comparados con los de las grandes cuadras del momento. De hecho, su jinete predilecto, Claudio Carudel, no pudo montarle con la regularidad que quisiera porque estaba bajo contrato con otros colores, los ya citados de Gandarias.

Para colmo, no tenía tiempo para recuperarse de una pertinaz lesión del casco que le castigó durante todo el año (y que solo remitía en cierta manera con la pista pesada) porque en cada carrera tenía que enfrentarse a la 'armada' del preparador Jesús Méndez, que además tenía un as en la manga, una yegüita tan mediática como él: LA SCANDALOSSA. Que, además, también tenía su propia historia con un puntito sentimental; su padre era el ilustre VAMOS, que en su momento protagonizó, y perdió, otro duelo histórico, el que le enfrentó a WILDSUN… y los 'wilsonistas' (pero ese es otro relato).  

MASPALOMAS abrió la temporada de 1967, como comentamos, ganando el Opcional con 60 kilos; delante de nadie, podríamos decir. Ya se le consideraba un buen caballo, pero los aficionados esperaban a otros nombres; entre los de su generación, se hablaba de ROCÁMBOLE, un importado de Villapadierna con papeles aristocráticos, que sin embargo no llegó a correr por problemas físicos. Gandarias se había traído de Francia a ARLECCHINO, ganador en reclamares con un valor que se suponía suficiente para pelear en los grandes premios. Entre los veteranos destacaba, por supuesto, RELTAJ, pero al tener un programa muy cerrado por su condición de importado y los recargos acumulados por las victorias del 66, Méndez dio protagonismo en la primavera al más que bueno, aunque de complicado carácter, ENKI.



Pero al llegar las poules, El Duende decidió que ya era hora de empezar a construir el mito; un par de días antes del Cimera Marca salió a imprenta con un titular que decía "Máspalomas, un ídolo". El lunes siguiente, el Marqués de la Florida conducía a su caballo en una foto de la portada del periódico y el titular era "Arrollador triunfo". En realidad, tampoco batió a nadie; TIBER, FEUDAL, RINGO, NANOVIK… que se convertirían en buenos caballos en el futuro, a lo sumo. Esa misma tarde de abril, LA SCANDALOSSA se imponía a FOLIA, LA TOMATA y FERIAL –que padeció su mala salida– recuperando parte del crédito perdido en su temporada otoñal a los dos años. De hecho, por sus declaraciones no parecía que el propio Villapadierna la tuviera en gran estima al principio de temorada, y no se le puede reprochar porque tenía muchas y buenas bazas donde elegir.


Hay que recordar que el hoy mítico duelo entre MASPALOMAS y LA SCANDALOSSA, aquella versión hípica de la eterna 'batalla de los sexos' solo tuvo a lo largo de aquel año cuatro rounds, eso sí, muy intensos. Barreiro solo contaba con el hijo de EIRE para pelear en todos los frentes, pero Jésus Méndez tenía donde elegir y era un preparador que gustaba de 'rotar' sus efectivos y que, además, no se dejaba influir por el ambiente para modificar sus bien meditados planes. A lo largo de toda la tempoarada del 67 administró a RELTAJ, ENKI y LA SCANDALOSSA, al igual que a sus 'domésticos' de lujo, FARAÓN -que a sus ocho años alternaba liso y vallas a un excelente nivel–,  RINGO y CACHETE, para presentar batalla, y si no consiguió derrotarle en más ocasiones fue porque MASPALOMAS era realmente muy bueno o porque la leyenda siempre está dispuesta a ser escrita con la mejor letra posible. Méndez, como es sabido, también entrenaba los colores de la Yeguada Ipintza, lo que le permitió jugar a lo largo de todo el año con una baza extra, la de la inquebrantable FERIAL, aunque bien es cierto que, de profesionalidad intachable, siempre jugó lealmente con las posibilidades de ambos propietarios.

Méndez, además, contaba con dos jockeys de máxima eficiencia y prestigio bien ganado; José Antonio Borrego, pese a sus sempiternos problemas con el peso, hizo grandes montas para los Villapadierna. Román Martín se esmeró con FERIAL y mantuvo su peso en el límite para poder responder a la ventaja de las regularmente liviana escala que le correspondio en la mayoría de las carreras a la buena yegüita de Beamonte. Carudel, que era el 'jockey perfecto para el caballo perfecto' tenía un contrato (medio)millonario con los colores de José Gandarias, pero este no puso a su disposición caballos con probabilidades de pelear en la llegada de las clásicas y, pese a los machacones requerimientos de El Duende porque 'liberara' de su compomiso a Claudio, declaraba con toda la razón del mundo que a él le divertía ver sus colores, con opción o no, en los grandes premios, y que si pagaba a un jockey un suculento contrato era para que montara a sus caballos… Eso sí, pocos ejemplares fueron sujeto de tanta inquina como el pobre ARLECCHINO, sobre cuya grupa Carudel tuvo que ver muchas veces 'de lejos' la batalla que se desarrollaba en cabeza.



Y eso sucedió en el Nacional, carrera que despertó una enorme expectación. Para empezar, se dudaba de la aptitud a la distancia de MASPALOMAS. ENTANGLEMENT consiguió victorias hasta los 2000 metros y EIRE  se había consagrado como una destacada velocista en nuestras pistas (lo que hizo que Florida recibiera ofertas de recompra desde Irlanda, aunque prefirió conservarla para criar en España, en un gesto encomiable). Carudel dejó libre su silla, para montar a LA TOMATA, lugar que ocupó Ceferino Carrasco. Y los primeros rumores sobre los delicados cascos del campeón se escaparon de los mentideros de La Zarzuela… La carrera fue memorable. MASPALOMAS surgió en la recta, Ceferino, para algunos, se confió, y metros antes de la llegada le sorprendió el rush final de LA SCANDALOSSA, que bien llevada por Borrego (aunque dio dos kilos de más en la báscula, por lo que corrieron a pesos iguales, 56 K.) le llegó a rebasar. Cefe solicitó de nuevo al caballo, que con gran esfuerzo ganó por corta cabeza. ¡Rugieron las gradas!

Y los titulares: "El crack se tambaleó", dijo uno. El debate, estaba abierto. Los 'maspalomistas', con El Duende a la cabeza, defendieron a su caballo con uñas y dientes. El Derby Pondría las cosas en su sitio… Pero antes otro dato que sirvió para acrecentar la fama del 'crack'; se publicaba la noticia de que Gandarias había ofrecido UN MILLÓN de pesetas por el caballo -la mitad de la propiedad caballo, se llegó a comentar- y, claro, la seguridad de que Carudel sería su jockey por lo que restaba la temporada. Florida rechazó la oferta, pero muchos no aficionados se quedaron sorprendidos. ¿Teníamos un caballo de carreras que valía un millón de pesetas de las de 1967?



La segunda entrega de la 'guerra de sexos' se pospuso; LA SCANDALOSSA ganaba por lo justito a FERIAL en el Oaks; Borrego hizo una de sus 'montas de suspense' y la cazó muy, muy al final. Méndez, sabiamente, decidió no hacer caso a la expectación y en el Derby (carrera instaurada por Villapadierna en el 52, a quien pertinazmente se le resistía) matriculó a CACHETE, ganador del Nouvel An. Solo corrieron seis, Cefe colvió a subirse en MASPALOMAS, que considerado pese a las incógnitas surgidas tras el Nacional como 'favorito axiomático' ganó de lejos sobre el buen FARNESIO de la Yeguada Militar, despejando dudas. Ahora, al fin, llegaba el momento de enfrentarse a RELTAJ en el Gran Premio de Madrid. Las opiniones, una vez más, en tablas; al de Villapadierna, casi inédito en el 67, se le consideraba como el caballo con más clase estabulado en La Zarzuela. Además, la victoria de ASTEC y el tercer puesto de TAJ DEWAN en el Jockey Club, Derby frances, ambos hijos como él de PRINCE TAJ, hacían que incluso en las publicaciones especializadas europeas se comentara su linajuda condición.



Del Gran Premio de Madrid de 1967 hablaremos en otra ocasión. Sólo decir que MASPALOMAS no existió. Al parecer, su jockey, el francés Massard, se empeñó en una enconada y estéril lucha con TEBAS, que por primera vez participó en la prueba con la monta del Duque, en la que ambos salieron perjudicados. Llegó lejos de la lucha y posiblemente ni se enteró de la falta de entendimiento de los tres jockeys de Villapadierna, Freddy Head, Borrego, y Giovannelli, que fueron tercero, cuarto y quinto respectivamente sobre ENKI, RELTAJ, que falló, con 63 kilos, eso sí, y LA SCANDALOSSA, de las lágrimas de Román Martín que sufrió todo tipo de problemas con FERIAL que le impidieron llegar a cazar a tiempo a un listísimo Piggott sobre TOTÉ. Pero esta historia será más detallada en otro articulito, que lo merece… Sólo una curiosidad más sobre esta carrera, fue precisamente GRAN CANARIA, la otra probabilidad de la cuadra del Marqués de la Florida, quién cortó hasta casi pararla la acción de FERIAL, lo que posiblemente evito su victoria; si hubiera ganado su compañero  MASPALOMAS, ¿Se habrían atrevido a distanciarle, como sucedió un año antes con ROCHEBRUNE?
 
En julio las carreras se trasladaron a Lasarte, y El Duende, privado de sus visitas regulares, regularísimas, al patio de Barreiro, publicaba en Marca sus conversaciones telefónicas, en las que el preparador le confirmaba que el caballo entrenaba a satisfacción. "Es excepcional, y además, no es cierto que solo galope bien en terreno pesado… pero, si, está lloviendo en San Sebastián", confirmaba el veterano maestro días antes del Diputación, en la que solo competirían, tras derribar RINGO a su jinete, Reyes, tres participantes; MASPALOMAS (Carudel, 60 Kg), LA SCANDALOSSA (Borrego, 58 Kg) y FERIAL (Román, 52 Kg). Los tres mejores tres años del 67, los tres mejores jinetes; se comentaban los excelentes galopes de la yegua de Villapadierna y lo importante del liviano peso que portaría la de la Ipintza, batida a igualdad de peso en el Oaks y delante en el Gran Premio. Pero esta vez los protagonistas fueron MASPALOMAS y LA SCANDALOSSA, que se la jugaron de nuevo en una recta final luchada palmo a palmo, como en el Nacional, pero desarrollo y resultado inverso; Carudel llegó a poner a su montura por delante en los metros finales, pero Borrego sacó fuerzas de la suya para rebasarle por una cabeza en el poste.

Los 'maspalomistas' pasaban un momento difícil. Villapadierna eligió a RELTAJ, con Borrego y 62 kilos, y a FARAÓN con Reyes y 59 en el papel de gregario, dejando a la 'diva' en el box. Pigott volvió para debutar en Lasarte montando de nuevo a TOTÉ y FERIAL amenazaba con volar con el peso pluma de 46 kilos y Román encima. Para colmo, el buen tiempo dejaba seca la pista de Lasarte. RELTAJ esta vez era el favorito casi unánime. Y falló, fue la única vez que el hijo de PRINCE TAJ no se colocó, pero Borrego dejó irse a MASPALOMAS y cuando quiso atacar era tarde; bajó las manos y fue quinto, precediéndole, tras el de Florida, que ganó fácil, FERIAL, el sorprendente NANOVIK y TOTÉ, que remató algo, pero ni él, ni Lester, fueron los del Gran Premio.



G.P. de San Sebastián 1967 (Vídeo subido a Youtube por Principe Duero)

MASPALOMAS regresó a La Zarzuela con buen salud, moral rehecha, sus problemas aparentemente superados y sus acólitos enfervorizados. Ya era el crack entre los cracks, para muchos el mejor caballo de la historia del turf español y, para confirmarlo, El Duende entrevistaba a un exultante Marqués de la Florida que confirmaba haber recibido un telegrama de William Jaeger por el que se invitaba al caballo a participar en el Washington International, la prueba invitacional más prestigiosa del planeta, junto a los mejores caballos del mundo. "Es un gran éito para nuestro turf; correrá en el Villamejor y en el Memorial, y si lo hace bien y en noviembre está en buenas condiciones, se desplazará a Estados Unidos". Para abundar en lo estratosférico de la carrera se informaba que la organización se encargaba de todos los gastos y ponía a disposición del propietario del caballo un avión que le strasladaría 'puerta a puerta' de su box al que se le asignara en Laurel Park… Beamonte, caballeroso, confirmaba que si Carudel no estaba libre, él cedería a Román martín como jinete, si era necesario.



Pero había que volver a la realidad más próxima, y esa era el Villamejor, sobre 2700 metros y a correrse el 4 de octubre. ARLECCHINO volvía a ser de la partida pese a sus recurrentes fracasos, pero su propietario mandaba; Borrego se subiría de nuevo a LA SCANDALOSSA, y haciendo un esfuerzo tremendo ajustaría su peso a los 54'5 kilos, solo medio por encima de los asignados oficialmente. FERIAL cargaría con 47, Román y muy poco plomo, por no decir nada. FLORIÁN, FEITA y FUNDADOR no parecían contar para nada. Y se repitió el suspense de otros enfrentamientos, pero esta vez a tres bandas; FERIAL supo aguantar el embate final de sus rivales y volvió a ponerse por delante para ganar en el poste por la mínima a LA SCANDALOSSA y MASPALOMAS. Se habló mucho de que Miguel Alonso, el aprendiz de Barreiro, en racha aquellos meses finales, y elegido para montarle, se había 'arrugado' en los metros finales ante dos jockeys de primera categoría, como Román y José Antonio Borrego, y que FERIAL ganó a favor de kilos, pero nadie le puede negar la categoría a ambas yeguas.



LA SCANDALOSSA no tuvo ocasión de volver a demostrarla. Inscrita en el memorial hasta el último forfait, comenzaron a sonar los rumores cuando en los entrenamientos matutinos de principios de la semana apenas la sacaron a pasear, cuando sus entrenamientos solían ser meteóricos. Pese a todo, figuró hasta la misma mañana de la declaración definitiva con la monta de Reyes (RELTAJ, con 56 kilos, era la opción de Borrego), que finalmente se subiría en ENKI. Ceferino Carrasco,  con el que había ganado Nacional y Derby, fue el encargado de pilotar a MASPALOMAS, que, muy a gusto de nuevo en la pista pesada, batió 'sin despeinarse' por tres y cuatro y medio cuerpos al buen NAVALCÁN y a un nuevamente decepcionante RELTAJ.

MASPALOMAS no viajó a Washington; la frontera seguía oficialmente cerrada y se temían problemas. De hecho a finales de noviembre la fiebre aftosa obligaba a suspender las carreras en Irlanda e Inglaterra durante un mes… MASPALOMAS cerraría el año ganando, con 53 kilos y Carudel encima, sobre los 4000 metros del Gladiateur; un caballo del que a principios de año se dudaba si tenía distancia. Y lo celebraba según su mozo, Ángel García –pese a recibir un alcance bastante serio, que le hizo acabar la prueba sangrando– comiéndose 35 terrores de azucar. "Es muy goloso", apuntaba.



Fue el gran año de MASPALOMAS,  que al final fue el caballo del millón de pesetas, por mucho que Florida no aceptara la oferta de Gandarias. Sus siete triunfos y dos colocaciones, en diez carreras entre 1600 y 4000 metros, de marzo a diciembre y con el único baldón de su oscuro Gran Premio, donde curiósamente fue décimo, como Chacal en el 74, le supusieron 1.029.260 pesetas.

Aunque corrió dos temporadas más a excelente nivel y siguió siendo muy querido por los aficionados, MASPALOMAS también fue en 1967 el caballo de otro millón, del millón de aficionados que nunca hemos vuelto a tener, pero que aquel año le siguieron día a día en las crónicas exultantes de El Duende. Florida tampoco volvió a tener un caballo a su altura, ni el veterano Juan Luis Barreiro. Villapadierna tuvo después muy buenos ejemplares, pero ningún rival a su altura. Y no, MASPALOMAS y LA SCANDALOSSA no llegaron a tener ese romántico 'encuentro en la cumbre' que diera al hipódromo español el campeón internacional que siempre soñamos; eso sí que fue un sueño.

Pero el turf español siguió adelante, incluso en los momentos difíciles, y creo que en parte se debe a todo lo que sucedió en aquel glorioso 'año de transición' de 1967. De todo aquello, que hoy casi todo es polvo, queda la ilusión. La ilusión de volver a tener, algún día, un caballo como MASPALOMAS, al que sigan un millon de aficionados. Es por lo que todos luchamos.

sábado, 13 de marzo de 2010

Gran Premio de Madrid 1968: Tebas convierte en leyenda al Duque de Alburquerque

Nadie que estuviera en el hipódromo de la Zarzuela el 29 de junio de 1968 podrá olvidar jamás aquella tarde. Yo ni siquiera estuve y no puedo olvidarlo. De vez en cuando le pregunto a mi tío como fue.

- Estábamos todos pendientes de Reltaj, de Maspalomas, de Donagua, de Adar… Y alguien empezó a gritar "¡Que viene el Duque"! Y de pronto solo podíamos mirarle a él, desencajado sobre Tebas, montando en una posición muy rara, desgarbado, parecía que había perdido un estribo, pero… ¡Nada podía pararle!


La nómina de participantes en aquel Gran Premio de Madrid resulta, vista hoy, impresionante; RELTAJ el extraordinario y clasudo caballo de Villapadierna, escoltado por otros ilustres compañeros de cuadra en edad clásica, DONAGUA y SNOBISSIMO, el todopoderoso, casi totémico, MASPALOMAS, del Marqués de la Florida, considerado entonces el mejor caballo jamás criado en nuestro país, y además MANGANGÁ, ADAR II, la vencedora del Oaks, GUARANÍ, el siempre peligroso FLORIÁN…

Y sobre ellos, nuestros más grandes jinetes del momento; un Carudel ya asentado y recogiendo el testigo de legendarios jockeys foráneos como Leforestier, Archibald, Stern o el gran Lucien Lyne, que hicieron de la profesión un arte en nuestro país, su gran rival, el 'jockey del pueblo', Román Martín, el infartante José Antonio Borrego, siempre con problemas con el peso, siempre espectacular, veteranos como Barderas o Simón Figueroa y nuevas figuras como Medina y Carrasco… Y aunque el excelentísimo Lester Piggott, vencedor el año anterior sobre TOTE no había venido –esta vez le tocaba 'robarle' el Derby irlandés al gran SIR IVOR, en beneficio de su monta, RIBERO–, si que confirmaban su presencia en Madrid los italianos Dettori -si, el padre del inimitable Frankie–, Enrico Camici -nada menos que el jockey de RIBOT y triple vencedor del Arco– y el ligerísimo francés Auriemma, amén de las recientes contrataciones de Jorge Antonio para su cuadra Dos Estrellas, el chileno Castillo y el peruano Castañeda.

Y luego estaban TEBAS y 'el Duque', que ya habían concurrido en la anterior edición logrando un undécimo puesto de catorce participantes; con cinco años, la yegua había corrido en 1968 en dos modestas pruebas en liso, con una victoria, y había vencido a su vez en sus dos compromisos en vallas. Se comentaba la decisión de su propietario de volver a montara él mismo, con 11 kilos por encima del peso que oficialmente debía llevar (60 por 49), y cuando desde el diario Marca 'El Duende' le interrogaba al respecto declaraba…
- La monto yo porque deseo participar en la prueba más importante del turf nacional y porque la yegua tiene una mano delicada y no conozco su estado. No creo tener ninguna probabilidad, pero esto es un deporte y me gusta participar.  



Vamos a repasar primero el desarrollo de aquel año turfístico de 1968. Quedaban atrás el duelo de la anterior temporada entre MASPALOMAS y LA SCANDALOSSA, el dominio de los Villapadierna RELTAJ y ENKI –con el permiso de ROCHEBRUNE– en el 66 y el apoteósico 65 de Todo Azul.  El año del 'mayo francés' también vivió una primavera agitada y revolucionaria en la pista de La Zarzuela; la generación clásica se había entrebatido desde los primeros compases… Primero pareció dominar MANGANGÁ, pero luego se fueron anotando triunfos ADAR, GRIBÚ, GOLFO, GUARANÍ y DONAGUA, con SNOBISSIMO sin acabar de rematar una victoria, pero siempre al acecho. Teorías había para todos los gustos; que era una generación muy buena… o no tanto, siendo la ausencia de un 'crack' que dominara argumento válido para ambas posturas.

Entre los viejos, la cátedra era fidelísima defensora del gran MASPALOMAS, al que en un momento de la temporada -tras ganar fácilmente el Corpa- parecía que España se le quedaba pequeña. Se llega a comentar que hay un avión contratado para trasladarle a Italia a disputar el Gran Premio de Milán, pero una apurada victoria en el Generalísimo ante Florián y un tercer puesto ante competencia relativamente modesta en un descendente, el Bolívar, le devuelven 'a tierra' y hacen dudar de su forma. RELTAJ, por contra, está en forma desde que a principios de año cede la victoria en el Gran Premio de Sevilla a su veteranísimo compañero de colores FARAÓN (a quien debemos una entrada en este blog) y ha encadenado victoria tras victoria (Diputación, Ganadería, Urquijo y Onagro) pero han sido compromisos relativamente menores que le harán portar 63 kilos si es de la partida, con el añadido hándicap de su aptitud a la distancia. De hecho hay quien piensa que finalmente correrá en parte para que sus compañeros de colores aprovechen los cuatro kilos de descargo por correr un importado… Entre los 'viejos' gusta la posibilidad de FLORIÁN, un honradísimo bregador con solo 51 kilos y Carudel -a quién la cuadra Cruz del Sur había contratado poco antes por una cifra récord, 450.000 pesetas al año, y cuya monta se había considerado vital en la victoria de GOLFO en el Nacional– en su grupa. Para muchos, podría cumplir el papel que el año anterior había representado TOTE, un 'viejo' descargado de peso y en forma capaz de poner de acuerdo a los grandes aspirantes.

Frente a ellos, TEBAS parecía contar con unos papeles muy discretos. Comenzó el año en una prueba de gentlemen, el Manuel Silio (1600 m) en la que salió favorita y montada por el Duque batió con facilidad a buenos ejemplares como EL BARAKA y FEUDAL. Un par de semanas más tarde corre el Montelirios (1400 m) de nuevo con el Duque encima (subiendo la escala, atención, del peso asignado de 60 a 61 Kg.) y es cuarta siendo esta vez FEUDAL con un entonces joven aprendiz, Juan Jesús Ceca, el ganador. Con posterioridad correría y ganaría dos carreras de vallas, una de ellas la prueba internacional de la FEGENTRI. Y el último mes antes de la tradicional cita de la tarde de San Pedro y San Pablo, la pasó lejos de las miradas de los 'galoperos' entrenando en las pistas de su propietario en su finca de El Soto, cuidándola con mimo de una lesión el el casco que un par de semanas antes de la prueba hizo dudosa su participación, como comentaba el Duque al especialista de Marca, Ventura Gil de la Vega.  

Todos los pronósticos, es cierto, la daban como descartable, aunque con matices. El analista de 'El Jockey' afirmaba que "Si corriera con el peso que le corresponde, tendría una pequeña probabilidad", mientras que en Marca, 'El Duende' afirmaba que "solo el entusiasmo del Duque justifica su participación", el director y gran aficionado, Nemesio Fernández Cuesta, afirmaba que "sirve para poner de manifiesto su enorme afición" y el analista invitado y conocidísimo aficionado Ramón López Mancisidor la pronosticaba un décimo puesto. Eso sí, Botafogo en 'El Jockey' hacía hablar a la propia TEBAS para declarar que "Si les doy diez kilos por algo será; el Duque sabe lo que se hace"…  

Y vaya si lo sabía. Al día siguiente, la prensa abrió con titulares como estos:

"Fabulosa monta de un jinete excepcional. El Duque de Alburquerque, sobre TEBAS, gana el Gran Premio de Madrid" (ABC): "En una de las tardes más calurosas del Hipódromo de la Zarzuela se ha corrido un Gran Premio verdaderamente excepcional. Por primera vez esta prueba, la más importante hípico español, era dotada con un millón de pesetas, en una de las ediciones más abiertas que hayamos conocido. Esa incertidumbre, la posible sorpresa, ha sido superada por la realidad. Lo que nos parecía prácticamente imposible ha sucedido, y así, hemos contemplado absortos lo que no podíamos creer. El Duque, en un final espectacular, luchando palmo a palmo sobre TEBAS y pidiendo al máximo a su cabalgadura, obtenía una victoria realmente sorprendente. En una apretadísima llegada batía por un cuello a FLORIAN, siendo tercero  tres cuartos, DONAGUA, cuarta, a corta cabeza, GUARANÍ y quinto ADAR. La sorpresa y estupor se convirtió en una ensordecedora ovación. A la entrada de Alburquerque en el recinto de tribunas, se le tributaba en el hipódromo la más delirante acogida que haya tenido un jinete vencedor. La apoteosis de Alburquerque es el triunfo y consagración de una vida, de sacrificio y amor, por el caballo" (Legamarejo).

"Increible, pero emocionante y cierto, triunfo de Tebas. Su propietario y jinete, Duque de Alburquerque, le condujo maravillosamente dando una lección" (Marca): "Hoy hay que posponer todo ante el hecho, no tan insólito como parece, de que el Duque, contra todo pronóstico, contra viento y marea, haya triunfado clamorosamente en el Gran Premio. Ningún técnico creíamos en que TEBAS (cinco años, por Alfidir y Hallada) pudiera ganar. Pero es que no contábamos con un factor muy importante, y ese factor es que, aparte de que la yegua galopa más de lo que el propio Duque creía, y que haya sido cuidada con esmero su puesta a punto por su criador, propietario, preparador y jinete, este gentleman de avanzada edad para el deporte, es un jinete que les da, que les ha dado sopas con honda a todos los jockeys profesionales participantes, incluídos ciertos 'fenómenos' extranjeros. (…) No entiendo como un grupo de profesionales de categoría han dejado el camino libre para que este pudiera pasar por la valla simbólica que tenía delante, aunque tienen la disculpa de que el Duque se metió, con valentía y decisión, por donde otro jinete no lo hubiera hecho. El triunfo de TEBAS ha sido, no cabe duda, una sorpresa, pero no olvidemos que Alburqurque con CAPRICHOS ganó a finales de 1966 el Gladiateur, y que con TEBAS ya corrió bien el Gran Premio de 1967, también con 60 kilos, y que un corte le impidió estar más cerca en la llegada. (…) Un abrazo, Beltrán, eres el más grande" (N. Fdez. Cuesta).

"Contra todo pronóstico, el Duque, con TEBAS, ganó el Gran Premio de Madrid" (As): Siempre marchó bien colocado en el recorrido. Ello le permitió que, cuando en la curva de El Pardo hubo los consiguientes molestias y empujones ente los participantes, él se encontrase fuera de todo, ayudándole para encontrar el camino libre hacia la meta. De esta manera al iniciarse la recta final  se encontró situado magníficamente, sin que nadie le estorbase, lo que hizo que empujando como él sabe hacerlo a su yegua TEBAS –resentida de una mano– para avanzar por el centro de la pista impetuosamente, logrando sostenerla y defenderla de los ataques de sus rivales, que intentaban infructuosamente batirles. (…) Su regreso al recinto de balanzas fue apoteósico, sin casi poder avanzar llegó al recinto acotado, en donde escuchó una de las mayores ovaciones que se han tributado en nuestro hipódromo" (Ángel Bittini). 

Carudel y Camici fueron criticados por algunos especialistas; del primero se dijo que atacó demasiado tarde con FLORIAN y del italiano se llegó a decir que se había "quedado frito" sobre DONAGUA, demostrando una falta de empuje sorprendente en un jockey de su tremenda categoría. Pero en realidad nadie dudaba que el triunfo del Duque había sido absolutamente legítimo (aunque un conocido aficionado y tablista pasó casi un década sin aparecer por La Zarzuela tras aquel 'atentado' a la lógica hípica) y el propio Camici, a poco de cruzar la meta, se acercó a él aún a lomos de su caballo para estrecharle la mano.


Pero… ¿realmente estaba tan fuera de lógica el triunfo de TEBAS en el Gran Premio? Lo cierto es que… no tanto como parece, aunque bien es cierto que es mucho más fácil hacer análisis a posteriori. Pero vamos con algunos datos, como el famoso recargo de 11 kilos que, curiosamente, el Duque redujo al máximo. Sólo tres meses antes del Gran Premio, el Duque había dado uno más (61) en balanzas, así que apuró hasta el límite. Hay que tener en cuenta que entonces se discutían mucho las características de la escala del Gran Premio y en el estudio previo de una revista hípica se decía que, con respecto a las condiciones correctas, los caballos con más kilos por debajo (9) de lo que deberían marcar las condiciones 'lógicas' de la carrera eran, que curioso, los dos que formaron la gemela, TEBAS y FLORIÁN… Así que el 'deficit' de ser montado por su propietario estaba enjugado por el hecho de que en realidad la yegua, en una prueba similar en cualquier hipódromo del mundo, hubiera debido cargar con 58 kilitos (no los 49 inicialmente asignados). Súmele a eso de que, en realidad, TEBAS apenas notó el plomo porque no sólo apenas portaba nada más que la montura, sino que tanto en carreras de vallas como de gentlemen estaba acostumbrada a correr con pesos muy por encima de los 70 kilos, con su propietario cargando una buena cantidad de plomo. Así que, en cierta manera, esta tarde iba a notar cierto 'alivio' frente a sus condiciones normales de carrera. La distancia la hacía de sobra, acostumbrada a los recorridos de obstáculos, y había ganado cierta velocidad participando en carreras de liso casi siempre por debajo de los 1800 metros… Casual o no,  TEBAS llevaba una preparación que si llega a ser obra de un Tesio  la habríamos calificado de magistral…

Al día siguiente, el Duque declaraba a Ventura Gil de la Vega, en las páginas de Marca "Yo quería demostrar, solamente, que la yegua era muy buena. Todo el mérito le corresponde a TEBAS. sabía que iba a correr bien, pero ganar… ¡No! Yo he sido el primer sorprendido. Objetivamente, tuve mucha suerte, saliendo beneficiado de la lucha que han mantenido en la curva los que iban delante de mi. Al situarme a la altura de los primeros se terminó mi labor. El resto lo hizo la yegua, que por otra parte iba en unas condiciones muy cómodas. Hace mucho que no corría con sólo 60 kilos y hacía mejor la distancia que la mayoría de los participantes".

Lógico o no, aquello quedó para la historia. Ha habido muchas victorias inesperadas en la historia de nuestras carreras pero quizás ninguna tan bonita como aquella de TEBAS y el Duque. Años después, el gran aficionado y propietario Nicholas Biddle recordaba como una de sus mayores satisfacciones fue el haber recomendado al Duque la adquisición de ALFIDIR, padre de TEBAS y muchos otros productos del Duque, como semental. TEBAS tardó un año en reaparecer, sin brillo, y sólo volvió a ganar en vallas. En la yeguada dio a ELLA, posteriormente madre de LA PISTA, que le dio buenas victorias a su propietario y criador.

Pero sobre todo nos dejó un trocito de leyenda. Cuando pienses que algo que deseas es imposible, cierra los ojos e imaginaté al Duque, desencajado sobre TEBAS, montando en una posición muy rara, desgarbado, pero… ¡Nada puede pararle!

jueves, 14 de enero de 2010

Gran Premio de Madrid de 1975 (CHACAL)

Aunque parezca increíble, CHACAL, uno de los más grandes caballos, sino el que más, que hayan pisado un hipódromo español, no fue favorito unánime en el Gran Premio de Madrid de 1975, su segundo intento en ganar la carrera más importante, legendaria y al tiempo siempre extraña e impredecible de nuestro turf. Algunos de los especialistas encuestados manifestaron sus preferencias por caballos, hoy olvidados, como el argentino de la cuadra Buenos Aires, CACIQUE BLUFF, o el mendoza HONOURED GUEST, un cuatro años con buenos papeles en las islas británicas pero sin contrastar en nuestro país. El tres años de Villapadierna, AMOROSSO también contaba con no pocos defensores, aunque ya en aquella primavera parecía estar claro que la generación del 72 era una de las más flojas de los últimos años.



CHACAL era de nuevo la primera baza de la Rosales y el caballo con más clase, con diferencia, de todos -y todos eran muchos, y la mayoría muy buenos- de los estabulados en la Venta de la Rubia. Había ganado, con diferentes grados de autoridad pero siempre con solvencia, nueve de sus diez actuaciones, entre ellas el Gran Criterium del 73, Velayos, Derby, Copa de Oro, Villamejor y Memorial del 74 y Diputación y Corpa del 75. Sólo había  fallado una vez, inexplicable pero irremisiblemente, precisamente en la anterior edición del Gran Premio de Madrid. Así que, en esta ocasión, la prueba cumbre de la primavera madrileña se convertiría en su cénit o en su nadir definitivo.

Pese a sus muchas contradicciones y a ser una rareza de nuestro calendario frente al internacional, la victoria en el Gran Premio de Madrid siempre ha marcado la diferencia entre un gran caballo y uno mítico.  Un campeón español que no lo tenga en su historial no es un campeón completo. Y de hecho, el que muchos caballos que no pueden aspirar a esa definición –Tebas, Tote, Ifniri, etc- lo hayan ganado, muchas veces en situaciones casi inconcebibles, pese a disminuir la leyenda de la carrera, la cimenta. En el Gran Premio de Madrid puede pasar cualquier cosa. Pero pasar a la leyenda siempre ha sido cuestión tanto de esfuerzo como de fortuna, así que si CHACAL quería entrar por la puerta grande en la historia tenía que ganarlo. Como fuera.

"Como fuera" supuso que para que el campeón encontrara un hueco, su compañero de colores DUAL SEA tuviera que abrirse en la recta perdiendo todas sus opciones (en cierta manera nunca se recuperó de aquello, es como si, obligado a renunciar en la lucha, se acabara convirtiendo en un caballo inferior a lo que parecía ser, y lo demostró en el Memorial de aquel mismo año, ya con CHACAL retirado). Que Román martín no pudiera subirse en PARMUS y los reponsables de la cuadra Mendoza, como fue su costumbre aquel año, contrataran a un mediocre jockey foráneo, Durr (Jesús Méndez juraba y perjuraba que con el toledano en la silla, aquella carrera jamás se le habría escapado al caballo chileno). Que los responsables de TARQUO obligaran, por prudencia, a montar con kilo y medio más del peso asignado a Ceferino Carrasco. Que CACIQUE BLUFF diera la de arena, como en él y en los pupilos de Ordoñez era habitual… Aunque la monta de Dieguez aquella tarde tampoco le ayudó.  Que tanto AMOROSSO como HONOURED GUEST se apagaran pronto…

El colocado y el ganador de CHACAL se pagaron aquella tarde a 16 pesetas por cada 10. Un dividendo, visto con perspectiva, increíblemente jugoso. Pero aquella tarde del recién estrenado verano de 1975 había quien pensaba que el milagro de la derrota del irlandés podría repetirse. Y no fue así, aunque estuvo a punto de suceder; alcanzado en la recta de enfrente, se dolió y cambió el paso, como posteriormente declaró Claudio Carudel, aunque supo rehacerse.

Seguramente CHACAL no sería considerado como casi un 'dios equino' de no haber ganado el Gran Premio de Madrid de 1975. Pero, aunque parezca contradictorio, su leyenda la cimentó su inesperado fracaso un año antes en la misma fecha, la misma pista, la misma carrera y casi las mismas circunstáncias. Sobre aquella derrota inexplicable orbitan, todavía hoy, todas sus grandes victorias.

Es la grandeza del turf y, sobre todo, de nuestro turf; cierto, esto es siempre lo mismo, unos caballos que corren más que otros, pero no siempre podemos predecir porqué.